“Siento un profundo dolor por lo que nos está pasando. La inflación, el dólar, la luz, el gas. Se nos hace un nudo en la garganta cuando llegan la luz y el gas” comenzó relatando Rolando “Cachamai” Franco en su discurso de la cena del Día del Empleado Municipal.

El titular del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Laprida habló a los trabajadores y demandó a la clase política y el sindicalismo una “autocrítica”.
“Tenemos que buscar juntos todos el camino, si no no hay salida en esto, para encontrar la luz en el túnel” señaló Franco.

A nivel económico, demandó a los dirigentes nacionales y provinciales y a los economistas “no pensar tanto en el dólar”.
“Tenemos que pensar mas en los chicos, en esos chicos que piden para comer, en esas madres con cara de tristeza” señaló.
“Yo quiero chicos con pancita llena y madres con caras felices, y eso es lo que tenemos que buscar” demandó el secretario del SOEM.

Respecto al sindicalismo, aseguró que debe buscar el diálogo y no el conflicto: “tenemos ir con propuestas cuando vamos a reclamar algo y no con palos” afirmó.
A nivel local, reiteró que le han planteado al Ejecutivo Municipal la posibilidad de tener un nuevo escalón para los empleados, donde se los evalúe con un método moderno que les permita hacer carrera con los años.

En otro tramo del discurso, Franco habló a los jóvenes y dijo “muchas veces escucharán que esta todo perdido yo digo que no. Hay que tener fe”.
“Tenemos que buscar dirigentes del interior, la prueba está en las ciudades como Laprida donde los intendentes se preocupan por su comunidad. Tenemos el ejemplo de Irigoin o Fisher, de (Martín (Randazzo) en La Madrid, del intendente Benito Juárez, tenemos un montón de dirigentes” destacó.

Cerca del cierre, señaló que la solidaridad es una muestra de los valores que poseen los argentinos y los lapridenses: “Somos un país solidario, los son ustedes cuando algún compañero tiene un problema” dijo a los trabajadores.
Finalmente, emocionado, recordó el vuelco que sufrió hace 3 meses cuando viajaba junto a Gerardo Cabrera, compañero del sindicato. “Fue el momento más difícil de nuestras vidas” dijo.

“Cuando no sabíamos donde estábamos, con el agua, tapados, no sabíamos como hacer para salir del auto, venía ese chico, Gonzáles de apellido, que nos ayudó a salir. Esa señora que cuando salí del agua, me tapó con un poncho porque esta temblando y con hipotermia”.
“¿Cómo no voy a creer en mi país? ¿Cómo no vamos a luchar con esa gente? cuando nos juntemos vamos a dejar este camino trunco de una vez por todas para estar felices en esta tierra” cerró entre lágrimas.
Video: Emotivo discurso de Franco en la cena del Empleado Municipal









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