La empresa multinacional Renault no escuchó las alternativas ofrecidas y la Metalúrgica Tandil que supo ser ícono de la ciudad cerró sus puertas.
Tras una ardua lucha por recuperar los puestos de trabajo, los empleados decidieron finalmente aceptar la última oferta de los empresarios.
Con dolor y resignación, los operarios aseguraron que dieron todo por recuperar los puestos de trabajo, pero que ya no se podía “hacer más nada”.
Los empresarios se mantuvieron firmes en su postura de cerrar la planta y solamente mejoraron las ofertas económicas en cuanto a los despidos.
Metalúrgica Tandil, la planta que supo ser un ícono de la ciudad, se convirtió en un hecho.
Los trabajadores aceptaron lo que proponía la empresa: una indemnización del 110%, más un plus de tres salarios y algunos otros beneficios relacionados a la cobertura médica.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica criticaron al intendente Miguel Lunghi considerando que “no hizo el máximo esfuerzo” para evitar el cierre de la empresa.
El 12 de octubre los operarios habían tomado la planta, en busca de una alternativa para evitar el cierre definitivo.
Fuente: El Eco










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