Preocupados por la creciente demanda social y la crisis económica, un grupo de intendentes bonaerenses pidió a la gobernadora María Eugenia Vidal que se declare Emergencia Alimentaria y se envíen mayores partidas para ayuda social a Municipios.
Fue mediante una carta que entregaron esta mañana 20 jefes comunales, entre ellos el intendente de Laprida Alfredo Fisher, en el edificio de la Casa de la Provincia en pleno centro porteño.

En el escrito, los intendentes pidieron que desde Provincia “se aumente significativamente la cantidad de alimentos para familias y comedores” y además, se aumenten los cupos para comedores en escuelas y se abran nuevos en colegios secundarios y de formación de adultos.
En el mismo marco, exigen a Vidal que la Agencia de Recaudación de La Provincia (ARBA) considere “la situación critica” en la que se encuentran los pequeños comerciantes -y en especial lo de los barrios más humildes- para encontrar mecanismos administrativos y legales que“posibiliten flexibilizar las obligaciones tributarias que recaen sobre ese sector”.

El pedido de los mandatarios del Frente de Todos está en sintonía con el que había realizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Este sector religioso también había pedido declarar la Emergencia Alimentaria,al advertir que con la crisis económica se está frente a esta situación que afecta “esencialmente a los más vulnerables, en especial a los pequeños”.
Además de Fisher, estuvieron presentes los intendentes Verónica Magario (La Matanza), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Hernán Ralinqueo (25 de Mayo), Mario Secco (Ensenada), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Marcelo Santillán (Gonzáles Chaves), Ricardo Casi (Colón), Hernán Yzurieta (Punta Indio), entre otros.








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