Recuperado desde su casa, Diego Darrigrand de 29 años se animó a contar su experiencia como paciente que venció el coronavirus en Laprida.
En una charla con Oh Laprida, y con la voz entrecortada mientras relata lo vivido, Diego recordó esos días donde no la pasó bien, y debió estar aislado y enfermo, junto a su mujer, y sus dos nenes, que también se contagiaron de Covid-19.
“Los nenes era lo que mas nos preocupaba” repite en varios tramos durante la nota, y no guarda agradecimientos para el personal del Hospital Sancholuz, y el apoyo que su familia recibió constantemente de afectos y vecinos lapridenses para superar esta situación. “Es un momento que no se lo deseo a nadie”.

– ¿Como te sentís actualmente Diego después de haber tenido coronavirus?
-Estoy dado de alta desde el sábado pasado, antes del Día del Padre. Y si bien el domingo ya podía andar en la calle todavía no me he sentido cómodo para salir demasiado. Estoy yendo únicamente a mi trabajo, pero para ir y estar un rato, salir un poco de mi casa.
-¿Cuando te diagnosticaron Covid-19? ¿Qué recordas de aquel día?
-Yo arranque el viernes 5 de junio. El sábado a la madrugada empecé con algunos síntomas de fiebre. Para todo esto había trabajado el viernes y en mi trabajo teníamos todas las medidas. En el taller hacíamos todas las reglas, usamos barbijos, habíamos cortado el mate y manteníamos distancia. Así que hacíamos todo lo que teníamos que hacer. Ese viernes yo empecé con síntomas y el sábado fui a la guardia. Me revisaron y aparentemente era un estado gripal, así que volví para mi casa y me dijeron de que trate de no estar con nadie, por eso el sábado yo no trabajé y así estuve hasta el lunes, que tampoco me sentía bien. El martes a la mañana fui a trabajar, pero a la noche me llamaron de que mi compañero de trabajo, Gerardo había dado positivo. Así que el martes pasé la noche en el Hospital. Me hicieron el hisopado y al otro día, a la noche tuve el resultado positivo.

– ¿Qué sentiste en ese momento? ¿Qué sensaciones te pasaron por la cabeza?
-Y en ese momento se te cruzan 10.000 cosas en la cabeza. Esa noche anterior recuerdo que fui caminando hasta el Hospital y en el camino iba pensado hasta lo peor. Pensaba en mi familia, yo tengo un nene de 11 y una nena de 3 años. Iba pensando que no le tocara a ellos, por el miedo de el sólo hecho que pase. La verdad se te cruzan las peores cosas por la cabeza a la vez.
-Una vez que te diagnosticaron positivo ¿Cómo fue la evolución de la enfermedad? ¿Sentiste síntomas, dolores?
-Síntomas tuve fiebre ese primer día. Después no me dolió la garganta y no tuve tos, pero si tuve mucho dolor de cabeza, dolor de nuca, y nauseas. Dolor de cuerpo constantemente, la mayoría de los días te levantabas y te dolía mucho la cintura, como que te pellizcaban los gemelos, los músculos continuamente. Nunca me faltó el aire gracias a Dios, por ahí sentía que se abría la nariz cuando respiraba hondo.
-¿Cómo fueron esos días de aislamiento para vos y tu familia?
-Cuando me diagnostican positivo la enfermedad al otro día le hacen el hisopado a mi mujer y cuando da positivo yo vuelvo a aislarme en mi casa con mi familia, porque como todos eran positivos podía hacerlo. Fueron 14 días de encierro para cuidar al resto, donde te trabaja mucho la cabeza. Me la pasaba acostado un tiempo, me levantaba, me acostaba, así fueron los días. No la pasé bien por momentos, había días que te levantabas bárbaro pero a la hora te empezabas a marear. El dolor de cuerpo casi siempre lo tenes, y muchísimo dolor de cabeza que te produce ganas de vomitar. Los nenes gracias a Dios no tuvieron síntomas. Lo único, que nos pasó a los cuatro, perdimos el gusto y el olfato 12 días.

– ¿Cómo fue el trabajo del Hospital Sancholuz?
-Fue excelente, y en ese sentido quiero agradecer a todo el cuerpo medico del Hospital porque nos sentimos muy acompañados con ellos, tanto médicos como enfermeras. Yo estuve 2 días en el Hospital solo en una pieza que te traían la comida envuelta, nadie te la puede tocar, nadie entra. Y todos se portaron re bien, jamás demostró miedo ninguno de los profesionales, tanto médicos como enfermeras. Ahora nos llaman continuamente, tenemos psicólogos que nos llaman a cada rato, en este sentido es excelente el trato de Salud. Los días que estaba en el Hospital pasé mucha angustia, miedo y muchísimas sensaciones. También mucha gente me mandó mensajes dándome aliento y eso me daba fuerza.
– ¿Qué reflexión te merecen algunos hechos de público conocimiento que pasaron en Laprida cuando se confirmaron los primeros casos?
-Creo que como sociedad no ayuda en nada. Me dolió mucho lo que se dijo, pero yo me apoyo más en la gente que nos dio fuerza, que casi fue un pueblo entero.
-¿Qué gestos recordas de la gente que fueron importantes para ustedes?
Muchísimos por eso quiero agradecer. Cuando yo estuve aislado, hubo mucha gente por ejemplo que se acercó a dejarme comida en la reja y una vez que se iba yo salía. Un amigo de una despensa me traía lo que le pedía, vecinas me traían comida, fruta para los nenes, yogur. Muchísima gente solidaria. Por eso quiero agradecer enormemente a la gente de Laprida que nos apoyó continuamente y no nos dejaron solos nunca. Los días que estuvimos aislados, teníamos arriba de 50 mensajes cada uno con mi mujer cada vez que nos levantábamos. La verdad que es para sacarse el sombrero con la gente. Por eso digo que me quedo con la gente buena que puso su granito de arena y nos ayudó en un momento difícil porque con un mensaje o un gesto estaban al lado nuestro.
“Quiero agradecer a la gente de Laprida que nos apoyó continuamente”.

-¿Se enviaban mensajes de apoyo también entre los otros pacientes?
-Sí, de hecho yo hice un grupo WhatsApp donde estábamos los positivos y los aislados y ahí nos dábamos apoyo constantemente. Si alguno estaba triste algún día, nos escribíamos contábamos lo que nos pasaba y como íbamos afrontando esto. Y así nos apoyábamos. Habíamos dicho que era como un barco, que eramos todos marineros y teníamos que remar todos para el mismo lado, y así llegar a la costa. Y así lo hicimos. Cuando nos fueron dando el alta a algunos, seguíamos remando por los que quedaban. Teníamos que llegar todos juntos, subimos todos juntos a este barco y nos bajamos todos juntos.
-Después de haber vivido y superado la enfermedad, ¿Cómo ves la situación del aislamiento por la pandemia? ¿Qué mensaje le das a la comunidad?
-Yo lo veía antes tan lejos para que llegue a Laprida y sin embargo llegó y me tocó a mi. Pero bueno lo veo bien lo que están haciendo, porque es un virus que te dicen que no pasa nada si sos joven, pero hay muchos jóvenes que tienen problemas y no lo superan. Creo que hay que tomar un poco de conciencia y hacer las cosas como nos dicen y seguirnos cuidando también en Laprida. En Olavarría vemos que está muy complicado y en Laprida va a llegar de vuelta y no es lindo que te pase. Todos te dicen que no pasa, yo la pasé, y no pasó nada, pero ver a tu familia así, no es un momento que le desee a nadie.














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