Por unanimidad, el Concejo Deliberante de Laprida ratificó el uso obligatorio de tapabocas en todo el partido y fijó un sistema de sanciones para quienes no cumplan. La ordenanza, enviada por el Municipio, fue aprobada esta tarde sobre tablas.
Se ratificó que el tapabocas es de “uso obligatorio para todas las personas que circulen en el partido de Laprida, en espacios públicos o privados o dentro de cualquier lugar donde se realizan actividades autorizadas” en medio del aislamiento.
Como novedad, la norma agregó un sistema de sanciones para quienes no cumplan, con amonestaciones desde la segunda infracción y multa a partir de la tercera falta.

Según se estableció en la Ordenanza, quienes no usen tapabocas ante la primera falta tendrán “una instancia de concientización”, sin multa.
Ante la segunda infracción, el ciudadano “será sancionado con la aplicación de una amonestación que conllevará el pago de una tasa administrativa”.
Finalmente, “a partir de la tercera infracción, se realizará un acta pertinente y conllevara una aplicación de multa, que va desde 3 hasta los 30 módulos municipales” más la notificación de tasa administrativa.
Tomando en cuenta el valor actual del módulo municipal, que es de $132,47, los lapridenses que incumplan por tercera vez esta normativa tendrán que pagar entre $397 y $3970 de multa.

Al defender el proyecto, la concejal Estefanía Álvarez (Frente de Todos) señaló que “la dinámica de la pandemia obligó a intensificar los controles” y la medida apunta a la prevención del virus, siendo acordada previamente por los integrantes del comité del Covid 19.











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