La ciudad de Tandil está al borde del colapso sanitario, con un crecimiento constante de casos por coronavirus, y el intendente Miguel Ángel Lunghi reclamó “no ser estúpidos” en el marco de la pandemia.
El último parte epidemiológico reporta 138 nuevos contagios, llegando casi a 3 mil la cifra en Tandil desde el inicio de la pandemia, de los cuales 1050 están activos. En terapia intensiva hay 20 personas y más de 30 en camas intermedias, situación que lleva al sistema de salud a estar al límite.

En medio de este panorama, Tandil bajó al Estadio Rojo desde el miércoles en el sistema semáforo que aplica el Municipio para controlar la fase y actividades abiertas.
En las últimas horas, el intendente Lunghi advirtió “no me va a temblar el pulso” para cerrar todo de ser necesario. “No seamos estúpidos, debemos cuidarnos. Los más jóvenes están cansados, y eso yo no lo discuto, pero tiene que haber responsabilidad. Les pido por favor que salgan lo menos posible”, expresó Lunghi en declaraciones radiales que reproduce La Voz de Tandil.
“¡Qué les cuesta ponerse un barbijo y mantener la distancia social! dijo Lunghi, que se reconoció enojado.

En la nota a Radio Tandil, Lunghi pidió a la comunidad evitar “entrar en un conflicto social”. “Estamos preocupados y con dificultades. El virus ha crecido mucho en la ciudad”, reconoció.
“Estoy un poco enojado porque la gente tiene que pensar en los mayores. No es una cuestión de camas o de plata. No hay médicos terapistas. No hay más enfermeros y enfermeras. Los pobres están cayendo por contagio. No es cuestión de plata, es cuestión de responsabilidad civil”, insistió el intendente tandilense.













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