A través de las redes sociales se hizo pública una carta del lapridense José María Montero, que se encuentra preso en la Unidad Nº2 de Sierra Chica.
En abril pasado, fue aprehendido en Laprida tras un allanamiento en un domicilio, donde la Policía secuestró 3 plantas de cannabis, 47 ramas secas y 21 ramas delgadas. El procedimiento fue dictado por el Juzgado de Garantías Nº2 del Departamento Judicial de Azul y la UFI Nº19 de Olavarría.
En la carta pública, que difundió la Asociación Civil Cannabis Terapéutico de Pigüé, Montero reclama su libertad y se define como un militante del autocultivo, “la posibilidad de cultivar nuestro propio cannabis sin la necesidad de caer en manos del narcotráfico”.
“El 20 de abril del 2021, luego de que un amigo se fuera con dos florcitas, la Policía lo para en la esquina, a punta de pistola y gritando tirate al suelo, irrumpen en nuestro hogar. Estaba solo, fue y será uno de los peores momentos que viví, como me arrebataban tanto tiempo de trabajo, sacrificio y amor, destruidos en unos pocos minutos” describe en el pedido que se difundió en un audio.
La carta relata una serie de hechos que finalizan con el allanamiento y su pedido de libertad, que firma con nombre y apellido y el DNI. Reclama que “siempre los cultivadores fueron perseguidos o juzgados como narcos o faloperos, nunca se había hablado de los usos y beneficios del cannabis”.
Según relata, por el tema del autocultivo había podido concretar reuniones con funcionarios del Municipio, entre ellos, dialogó en dos ocasiones con el intendente Pablo Torres, que “me dijo que estaba interesado en tratar el tema”, mientras se debatía en el país la Ley del Cannabis medicinal.
“Le comenté que le escribía en nombre y representación de un grupo de personas que ya cultivamos de año anteriores, y teníamos la intención de cultivar de forma segura y responsables sabiendo que estaba en marcha una ley nacional”, dice en la carta. Menciona finalmente, que pudo tener un encuentro por zoom junto al intendente Torres, y Gastón Barreto, investigador de la UNICEN de Olavarría por uso del cannabis.
“A mediados de marzo se reglamentó la Ley, intente varias veces inscribirme en el REPROCANN, sin éxito pues nadie me instruía” agrega. “Sumar gente a la causa me parecía la mejor manera de militarla, brinde consejos de cultivo, formas de poda, hice absolutamente todo de forma altruista, muchísima gente me consultaba e iba a mi casa. Todos y todas teníamos algo en común: el miedo, miedo a ser señalados o perseguidos” afirma el escrito.

Desde el ámbito policial, el parte de prensa del procedimiento a fines de abril comunicó el secuestro de tres plantas de entre 11kg y 14kg , c/u y “frascos, bolsas, conteniendo cogollos en proceso de secado, una balanza de precisión, dinero en efectivo, telefonía celular, agroquímicos, todos elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes”. En la Justicia, la causa que se instruye detalla una Infracción a la Ley 23.737.
En la carta pública, el lapridense que se encuentra detenido agradece a los que apoyan su reclamo. “A mi familia, un monumento, no han parado de ir y venir de casa a la Comisaría todos los días, salir a juntar dinero que no tuvimos jamás para un abogado, y tocar las puertas que sean. Yo sigo soñando con mi libertad y el derecho a cultivar” concluye.












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