*Por Pablo Praiz para Oh Laprida.
En las últimas horas, la noticia del lanzamiento del satélite SAOCOM 1B ha recorrido los diarios nacionales e internacionales, colocando a la Argentina en el escenario de las naciones que poseen desarrollos espaciales propios. Pero además de llenarnos de orgullo como argentinos, este se duplica al conocer que un lapridense participa activamente del desarrollo de estas tecnologías.

Se trata del Ingeniero Aeronáutico (UNLP) Miguel Dal-Bó, oriundo de nuestra ciudad, que trabaja desde hace varios años como responsable del área de ingeniería de propulsión para la empresa VENG.SA (Vehículos Espaciales de Nueva Generación) el principal proveedor de la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, ubicado en la provincia de Córdoba.

Si bien, su especialidad es la de desarrollar tecnología de cohetes lanzadores, “más precisamente me dedico al diseño de motores para los mismos” contó a Oh Laprida, – actualmente la CONAE junto con sus socios (VENG.SA, INVAP, CENEA, UNLP, etc) cuenta con suficiente experiencia en el desarrollo de satélites.
Lo que no posee es la capacidad de ponerlos en órbita, es por ello que en este momento está desarrollando un vehículo lanzador propio, lo que en el futuro, llevaría a no depender de los lanzadores norteamericanos como en esta ocasión.
Así partió el satélite argentino #SAOCOM 1B desde Cabo Cañaveral (EE.UU.) rumbo a su órbita. #ArgentinaUnida para compartir con emoción este nuevo logro de la ciencia nacional.#HaciaElFuturo
Mirá el lanzamiento completo en https://t.co/fnEKkuadQ9@ciencia_ar @invapargentina pic.twitter.com/YqyDSrBRZX
— Televisión Pública (@TV_Publica) August 30, 2020
Al ingeniero Dal-Bó, le fascinó desde pequeño el mundo de la aeronáutica. Decidido a cumplir sus sueños, salió en el año 2002 de Laprida para realizar sus estudios universitarios en la ciudad de La Plata. Fue integrante del CEUL, entidad sin fines de lucro que ofrecía becas de alojamiento y vinculación en la ciudad de las diagonales en aquellos años. Se graduó en el año 2008 siendo su trabajo final sobre un Sistema de Control para motor de cohete líquido.
Una vez recibido, buscando oportunidades en el apasionante campo de su carrera, no dudó en radicarse en la provincia mediterránea para integrarse a la empresa VENG.SA que provee a la CONAE de desarrollos en el campo aeroespacial.
Actualmente, Miguel trabaja en los proyectos VLE y Tronador III, dos cohetes de diferentes envergadura. El primero, será un lanzador con la capacidad de poner en órbita una carga útil de 80 kg y el segundo, más ambicioso, con capacidad de 900 kg. Si todo sale bien, verán la luz en los próximos años, siendo parte importante en el desarrollo de tecnologías que beneficiarán a las comunicaciones, la meteorología y el apoyo a la producción argentina.

Hay que destacar que estos proyectos son a largo plazo y requieren compromiso de los distintos gobiernos ya que trascienden el mandato de un presidente. Por eso, podemos decir que el lanzamiento de los satélites como el recientemente puesto en órbita, nos llena de satisfacción por doble motivo: Es argentino y tiene aporte lapridense.








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